domingo, 24 de octubre de 2010

¡Extra, extra! (III)



Así titulan en Vertele la noticia en la que cuentan que Belén Esteban ha conseguido el puesto 96 en la lista FHM de las 100 mujeres más sexys del mundo, ránking que encabezan Megan Fox, Edurne y Amaia Salamanca. Y yo pienso, sabiendo que la lista se elabora como resultado de los votos de unas 590.000 personas, ¿qué demonios pasa por la cabeza de alguien al votar a Belén Esteban? Es, la verdad, una noticia que me ha cogido totalmente desprevenido. Cómo está el mundo.

4 comentarios:

  1. Hem...
    .. no me quedan muchas dudas,pero...
    ... ¿es la misma de lo de "la edad antigua se divide en paleolítico y neolítico"?

    Creo que no puedo opinar demasiado sobre la elección (no conozco a la señora Esteban para dar mi voto), pero como dijo el gran filósofo Tomágoras, "la mentalidad va con la mente"... hem... no. Como dijo el gran filósofo Nicógoras, "la belleza no va ligada a la mentalidad". De acuerdo, que puede tener el conocimiento general que tiene un niño de once años (y esto ya es demasiado), pero (y que conste que hablo sin conocerla) no quita que puedas tener atributos estereotípicos de belleza femenina.

    Por cierto, lo de las cien mujeres más sexis del mundo me parece la cosa más descabellada del mundo. De acuerdo, están ahí, pero ¿qué conseguirá la humanidad? No lo sé, lo veo como una muestra más de que poco a poco estamos privilegiando un cuerpo sensual y boluctuoso (no tengo la más remota idea de cómo escribir esa última palabra), y dejamos de lado las cosas que de verdad importan. Ya hablando más en serio, y sin alegar a una conspiración extraña de las mías, creo que es una forma demasiado sutil de envenenar a toda una sociedad y de debhilitar gran parte de la población. El crear estereotipos, la imagen de la perfección mundana, el sueño al que todas las mujeres u hombres deberían aspirar para sentirse bien consigo mismos y ser aceptados en la sociedad, crea inseguridad en las personas que son bombardeadas permanentemente con esas imágenes, fijando que el arquetipo de belleza es ese patrón, y para ser reconocidas así socialmente deben esforzarse por tener ese físico. No ocurre con todas las personas, pero sí con la gran mayoría. Creo que el desear ser algo en específico para estar pendiente de la opinión generalizada genera un gran número de inseguridades (¿qué dirán si no me veo como ellas?, ¿seré de verdad bonita?, ¿en qué forma seré aceptada o rechazada?). Luego también genera insatisfacción: ¡Sigo sin perder estos kilos!, ¡este cabello no me gusta!, ¡aún no tengo suficientes músculos! (Y eso último es porque los hombres no quedan excentos de esto).

    En suma, la sociedad crea un modelo de físico perfecto que dará satisfacción y proporcionará felicidad, en tanto aceptación de la sociedad, reconocimiento de la belleza, etc, etc. Y he ahí el peligro: todo el mundo habla de la bulimia y de la anorexia (tanto en hombres como en mujeres, las cifras son claras), y todo el mundo se pregunta porqué miles de hombres y mujeres hacen lo que hacen y se viven enfermando, física y psicológicamente. He ahí la respuesta. Si desde pequeños somos bombardeados con lo que se espera de nosotros (las personas más delgadas, con más músculos o más senos, son las más aceptadas socialmente y se las reconoce), es normal que los individuos, al crecer y seguir siendo bombardeados por la publicidad, el estereotipo y la ilusión falsa de belleza, luchen incansablemente por obtener eso que todo el mundo anhela. Estén siempre disconformes con su cuerpo, su apariencia y su estética en general, se obsesionen con adelgazar, se sometan a operaciones quirúrjicas para mejorar ciertas partes de su anatomía, adquieran trastornos psicológicos y terminen en depresión. El mal se la sociedad es ese, que nadie reconoce que la belleza es algo pasajero, que no es importante, que al final la belleza no te consolará cuando estemos solos... El mundo, y los patrones del mundo, me dan repugnancia.

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  2. Cuando esas cien mujeres envejezcn, estoy seguro de que nadie las recordará ni constituirán el objeto de deseo o modelo de vida de otras personas. Los arquetipos llevan al hombre a la perdición, porque es una lucha contra cosas que no podemos cambiar. Vivimos en una sociedad racista, en la que si no eres bello o tienes alguna categoría personal (dinero, encanto, belleza, fama), eres rechazado por la sociedad. El problema es que el hombre no vive solo, no está hecho para vivir en soledad, y de ese modo, la aceptación social y la integración constituye un factor altamente importante en la vida. Por eso yo ya he decidido hacerme hermitaño y comenzar una corriente filosófica en serio. No veo grandes esperanzas a un mundo que busca las cien mujeres más sexis, que impregna la vida de un consumismo desmedido.

    Por supuesto, hay partes de la sociedad que no se guían por estos parámetros, y hay personas que luchan por ser ellas mismas y no dejarse arrastrar por la corriente masiva. Señoras, señores, ¿nos aceptamos o seguimos luchando contra nosotros mismos? ¿Nos quedamos estancados en el sistema y nos hacemos un pez más del montón, o verdaderamente luchamos por destruir la matrís?

    Si esto sigue así, el año entrante tendremos a los cien hombres más sexis, luego a los cien senos más erectos, y al final nos vamos a fabricar dioses de bronce con esas imágenes.

    Nicolás.

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  3. Bueno, a este paso vamos a tener a la Esteban hasta en la sopa... Sólo falta que alguno de los partidos políticos le ofrezca un puesto en sus listas para las próximas elecciones...

    ¿sexy Belén Esteban? Vale, yo no entiendo mucho sobre lo que los hombres de este planeta consideran atractivo o no... Y tampoco creo que Megan Fox sea un dechado de virtudes... Pero creo que la diferencia entre ambas salta a la vista...

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  4. Ala, ya se me ha borrado el comentario. Voy a resumir:

    Nicolás, en el caso de Belén Esteban la mentalidad, la mente y la belleza van juntas: no hay de ninguna. Y sí, es la de las etapas de la edad media (buena memoria!). Y muy acertada la reflexión, con el tema de la anorexia (ahí están las pasarelas de moda para demostrarlo).

    Jengibre, yo no descartaría que alguno no se lo haya ofrecido ya xD Y la verdad es que las diferencias entre las dos son muchas (y eso que yo me quedo con Edurne o Amaia Salamanca antes que Megan Fox, que será que yo no vi Transformers, pero no veo que sea para tanto).

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