jueves, 17 de septiembre de 2009

La odisea de aprender a conducir (VI): the incident



"Enseñanza teórica (...). El precio de la misma incluye: matrícula, (...), clases"

Señoras y señores, he empleado el reconocible título de Lost para relatar (Tino redoble) mi primera práctica en la autoescuela. Sí, señores, los amienses (diría bertamiransiegos o bertamiranienses pero es que no tengo ni idea de cómo es) han tenido el peligro, cómo diría, a la vuelta de la esquina. Eso sí, más que de la primera práctica hablaré de las cinco primeras, porque la entrada se ha demorado un poquitín.

Lo primero y más importante: como veis, he sobrevivido. A ver, que estoy viendo a alguno lamentarse, ¡eh!. Pues sí, no era algo que diera por hecho. Cuando nunca has cogido un coche, meterte en medio de la circulación no inspira mucha tranquilidad. Eso sí, el señor marido de la artista antes conocida como la recepcionista, que es el profesor de las prácticas, se aseguró de explicarme todos los mandos. Y cuando digo todos, son todos todos: "Esto es el aire acondicionado. Azul es frío, rojo es caliente." (mode ironía on) Jo, es que no sé por qué lo ponen tan difícil... (/mode ironía off).

Y bueno, ya he ido por Bertamiráns, he dado vueltas y vueltas por los alrededores, he ido por Santiago... Eso sí, como parece que no había muchos huecos, me ha tocado ir a las 9. Cágate lorito. De vacaciones y levantándome a las 8 porque no me atreví a decirle que me cambiara de horario, no fuera que me dijese eso de "no, es que aquí no hay clase. Te lees el libro y vienes a hacer tests" (por cierto, sobre lo de que no hay clases me gustaría que leyérais la cita que encabeza la entrada, sacada de la web de la autoescuela).

Sobre los resultados, se me ha calado alguna vez el coche, pero menos de las que esperaba (mis expectativas no eran gran cosa). También parece que la gente desaparece cada vez que llego a una rotonda, lo que me es favorable. Y el otro día, en una de estas raras veces que me acuerdo de que existe el retrovisor, vi que estaba formando cola detrás de mí. ¡Pero que les den! ¡Como si ellos no hubieran tenido que aprender nunca! Además, tampoco voy tan despacio. Por la autovía, que tiene 100 de límite, pasé el segundo día de 90, y en los otros ya del límite y hasta 120 o así.

Y bueno, eso es todo. A partir de mañana ya tengo un horario más decente, y bueno, a ver cuántas prácticas necesito para ir a examen. Pero no os preocupéis: creo que no moriré en el intento.

3 comentarios:

  1. Una curiosidad que me ha surgido después de leer el título del post... ¿Tu autoescuela no se llamará Dharma por casualidad? XD

    En realidad pasaba por aquí para ver la programación de hoy. Y para agradecerte el detalle que has tenido. Ahora no tengo que comprar el periódico sólo para leer la página de la tele, sólo con pasar por aquí es suficiente. Me sale gratis y además la lectura es más amena. ;)

    Un cordial saludo.

    ResponderEliminar
  2. A mi me alegra ver que has sobrevivido.... eso significa que no perdemos a un buen investigador, ni a un buen amigo. Te deseo molta suerte, y por favor, no eccedas el límite de cien kilómetros. Recuerda que (y esto es algo de física) mientras más velocidad tenga un móvil (móvil es la denominación que se le da a todo cuerpo que en un sistema de referencia de movimiento tiene movimiento) más difícil es luego que frene correctamente, o que frene al instante.

    ResponderEliminar
  3. Me alegro mucho de que el gadget os sea de utilidad. Además, si queréis consultar más canales, siempre podéis darle a lo de "ver todas las cadenas", que os dirige a la página de laguiatv.com, donde podéis efectivamente escoger qué canales consultar.

    Nicolás, a mí también me alegra ver que he sobrevivido xD. Sobre lo del límite, se hará lo que se pueda jeje, es difícil atender a la vez a la carretera, al retrovisor, al velocímetro y al profe.

    ResponderEliminar