Antes de introducir el vídeo, he de anunciar que con esta entrada termina la sección No me digas que no te gusta la música clásica en este blog. No han estado todos, ni los más importantes, pero he intentado ir incluyendo piezas bonitas, lentas, rápidas, alegres, tristes, conocidas, algo menos conocidas... de compositores importantes de todos los tiempos. Por supuesto, la semana que viene tenemos nueva sección, también sobre música, esta vez llevada por Andrea, coincidiendo con el inicio del primer cuatrimestre en la universidad.
Por supuesto, la tarea a la que me he enfrentado para elegir esta última pieza no es fácil. La mayoría de mis favoritas ya han pasado por aquí. He pensado en la Slavonic Dance nº2 de Dvorak, en el Kyrie del Réquiem de Mozart, en el Piano concerto nº1 de Tchaikovsky, en el Vocalise de Rachmaninoff, en la Obertura del Barbero de Sevilla de Rossini, en la Música para los Reales Fuegos Artificiales de Handel, en el Vals del Emperador de Strauss, o en la Obertura de Guillermo Tell de Rossini, pero finalmente me ha gustado más Air (Suite para orquesta nº3 de Bach). Os las menciono todas porque son magníficas, y seguro que os gustan (muchas ya las conoceréis, o todas, pero igual en un momento de aburrimiento os apetece recordarlas). Así que con esto damos terminado No me digas que no te gusta la música clásica.